Quienes Somos:
La Asociación P. Carlo Colelli es el nuevo nombre de la Caritas Carmelitana que nació en el año de 1983. Después de 20 años de experiencia de ayudar a los pueblos en vía de desarrollo y de colaboración con los misioneros/as de la familia carmelitana, regados por todo el mundo, se sintió la necesidad y la exigencia de adecuar a los tiempos la Caritas Carmelitana y de renovarla a través de la constitución de una organización. O.N.L.U.S. ( Organización no Lucrativa de Utilidad Social ), dedicada en honor de su fundador.
De lo que fue antes, conserva toda la frescura organizativa: una estructura esencial basada sobre el voluntariado, el contacto directo con los operadores, la relación interpersonal entre el donador y el recibidor, la promoción de una conciencia de justicia y de paz, la rapidez, la predilección por los pequeños proyectos, concretos y verificables en los resultados.
Para el futuro AxP(Aiutare per Promuovere) mantiene toda la experiencia adquirida en los años, se adapta a las nuevas normativas en relación a las asociaciones sin animo de lucro, se abre a la colaboración de laicos sensibles a la paz global, al desarrollo sostenible, equo y solidario a la vanguardia de la creación. Se dirige a todo aquél que esta comprometido con el encuentro mutuo entre culturas y religiones, y trabaja por un mundo mas justo y solidario. Colabora con otras asociaciones similares ofreciendo la garantía que todo lo que se dona llega a destilación directamente a quien lo necesita.
Algunas palabras sobre el fundador.
P. Carlo Colelli nació in Roma en el barrio Borgo, cerca de S. Pedro. De niño conoció la dures de los tiempos de guerra, estudio y llego a hacer un ingeniero eficaz, trabajando al servicio de la SIP (empresa de teléfonos). En la plenitud de su carrera, a treinta y tres años dejo todo para entrar al noviciado de los carmelitas.
Fue ordenado sacerdote en el año del 1973 y dedico su competencia a la formación integral de los jóvenes universitarios, particularmente en la Diócesis de Albano Laziale.
Fundo la Caritas Carmelitana con el fin de sostener a los misioneros mas abandonados que trabajan en lugares difíciles. Los mini proyectos se volvieron una propuesta concreta para todos aquellos que querían hacer algo por los demás, en los Países de Latino-América, pero también del Africa y de Europa del este. Tenia la conciencia de una caridad cristiana sin fronteras, vuelta a socorrer, pero también a promover la autonomía y la dignidad de los empobrecidos.
Él no instituyo estructuras que desviaran el dinero juntado para ayudar, al contrario trabajo simplemente con la ayuda de sus estudiantes universitarios, y del voluntariado de la profesora Cristiana Cassina, que continuo su obra hasta hoy.
Como había prevenido, murió siendo aun joven el 10 de diciembre del 1991.
A quien golpeaba a su puerta por una ayuda respondía: se puede hacer, se puede hacer.